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Actualidad Latinoamerica, CUBA

Lázaro M. Fuentes: Breve respuesta a Espacio Laical

Espacio Laical declara existe un plan para ‘eliminar al cardenal Ortega’. Qué coincidencia. Me recuerda los ‘cientos de atentados’ contra el moribundo en Jefe; los del discípulo venezolano; los del cocalero boliviano y los del simpático y siempre crispado muchacho del Ecuador. Podrían ser más creativos. Sospecho de dónde proviene la información. Después, se ofenden cuando en la diáspora surgen las analogías. ‘En la viña del Señor hay de todo’. Al igual que aquí, allá también existen ‘ciertas facciones’ llenas de odio, envidia, infiltrados oportunistas, limitada educación, prejuiciados, agentes disimulados y ‘escasa inteligencia política’. O ¿Será que el cardenal y uds. son los dueños de la ‘verdad absoluta’ y tienen la última palabra? Decir que el exilio no ha tenido proyectos claros y universales para el destino de la nación es muy infundado y desvirtua la realidad. Si el cardenal, hubiese sido humilde, auténtico conciliador, mediante Mons. Román y verdaderos patriotas, tendría en sus manos valiosísimas colaboraciones y estudios sobre el futuro de la nación en lo económico, social y político. El cardenal, ha sido excluyente del exilio porque le desagrada que cuestionen sus proyectos. Cualquier cubano juicioso desea un cambio sereno, sin violencia, nacionalista y democrático. ¿Es posible? Si Dios lo permite, sí. Ahora, con divisiones, recriminaciones, absolutismos, descalificaciones, repeticiones, verdades a medias y medias verdades, populismo y sectarismo, desbalances críticos partidistas, falta de transparencia y egos; nada lograremos.
Estimados ‘Cuatro Jinetes de la Apocalipsis’. La verdad no la tiene nadie, solo Dios. Cada uno tiene su verdad, buena o mala. Sin darse cuenta, quiero así pensar, están utilizando poco a poco el lenguaje del oficialismo para referirse al exilio. Ello es desacertado. Sabemos el valor de la Iglesia, sabemos su labor material y espiritual pero recordemos que está formada por hombres y mujeres que no somos infalibles. Tengo la plena libertad, como la tienen uds. y el cardenal y los demás hermanos, de pensar distinto y a criticarlo cuando así lo crea necesario por muy cardenal que sea. (Conste que conozco, actualizadamente, las muchas obras que uds. enumeran sobre el cardenal, -algunas un poco exageradas- y las aplaudo, creo que es cumplir con su deber. Aunque me preocupa el costo político). Quiero terminar con tres puntualizaciones:
1) La gran mayoría del exilio no son mercenarios de Washington ni reciben órdenes de nadie. La prueba está en las grandes sumas de dinero que se reciben de Miami y que uds. aprovechan. Y no es un bloqueo, es un embargo. Cuba puede comerciar con cualquier país.
2) Cuando el cardenal lo desee puede contactarse con el arzobispo de Miami, para que éste le facilite un encuentro de muy buen nivel, sin exclusiones, de cubanos que abarque todos los sectores. Seguro lo escucharán y respetarán aunque discrepen algunos y otros no. Díganle que venga para ‘reconciliarnos’.
3) Uds. han dicho: ‘Todo ello lo ha llevado a conseguir una posición de liderazgo que ha desbordado lo estrictamente pastoral para convertirse en una propuesta de transformación ordenada y gradual del orden nacional’. sic.
‘Tomamos distancia de los mesianismos políticos, oficiales y opositores, que pretenden autoproclamarse únicos portavoces de la sociedad civil y la vida política nacional’.sic El cardenal, según uds., ha pasado del plano pastoral al plano político y en el otro párrafo dicen ‘tomar distancia de los que pretenden autoproclamarse únicos portavoces de la sociedad civil y la vida política nacional. En estos momentos, exclusivamente, el cardenal es el portavoz autorizado por el gobierno de la sociedad civil. ¿No hay un peligro en eso?
Nota JorgeFerragut: el cardenal no ha tenido una posición conciliadora, ni una posición mediadora entre gobierno-oposición, ya que en no reconoce por igual a las partes. Ha seguido la hoja de ruta entregada por la tiranía para que medie solo con Estados Unidos, y desviar el verdadero problema que es la tiranía, su esclavismo impuesto, su régimen anti-democrático, represivo, intolerante, con un solo partido comunista, único y excluyente. La tiranía está empeñada en dejar a los hijos de la mafia el poder, sin peligro a ser juzgado por crímenes y disfruten del dinero. El pueblo cubano, se ha encontrado sin una exigencia a la justicia en favor del derecho a los derechos, pero existe una firme determinación a no aceptar el fatalismo inducido por la tiranía.
Fuente: Casa Cuba Texas

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