Estos deberían compartir celda de castigo; pasar condena perpetua el uno con la otra (y sin maquillaje) sería el mejor y más justo precio a pagar por lo que le hicieron al pueblo argentino.
La Nación/ Una picante noche en la alcoba de Olivos Por Carlos Reymundo Roberts
Se ha desencadenado una interna terrible. A cara de perro. Una de esas internas de las cuales, rotos todos los puentes, ya no es posible volver. ¿En el peronismo? No. ¿En el radicalismo? Tampoco.
En Olivos. ¡¿En Olivos?! Sí, en la residencia presidencial de Olivos. Entre los Kirchner (me tiembla la mano al escribirlo, y ya me imagino la reacción en Twitter).
Todo empezó una noche de esta semana, después de comer. Cristina estaba en el baño de la suite maquillándose para enfrentar bien puesta las últimas horas del día. Cuando lo hace ella, el trabajito le lleva una hora y media, o poco más. Está a la vista que en ese rubro no se anda con chiquitas. Néstor estaba leyendo un libro de teoría política. A los cinco minutos, aburrido, lo tiró. Además, ya había juntado fuerzas para comentarle a Cristina las cifras de una encuesta que le había llevado la SIDE esa tarde. Leer Mas









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