Como un virus inherente al Socialismo del Siglo XXI, el desastre cubano de la producción y distribución de la eléctrica ya está instaurandose en Venezuela, y aquí no se puede eludir al bloqueo y al déficit de petroleo. Los problemas son similares, falta de inversiones, mala planificación de las existentes, desvío de recursos, sustitución de personal calificado en este sector por “personas confiables y cercanas al régimen”, ineficiencia, desidia , ….., voluntarismo y “muchas improvisaciones”. Los cubanos pueden empezar a trasmitir a los venezolanos las experiencias de cómo enfrentar los apagones que de manera intermitente los han acompañado en 50 años, que empiecen por lo pronto a acumular velas y alguna que se la dediquen a Santa Rita.
¿ Estarán ya los venezolanos por el buen camino del no retorno?. El artículo de Jesus Seguías “El mapa del desastre eléctrico” da pistas.
El mapa del desastre eléctrico
Las excusas gubernamentales a la crisis eléctrica que castiga a toda Venezuela han estado marcadas por verdades y mentiras. La primera verdad: El sector eléctrico ha padecido graves desajustes en los últimos 15 años. Cadafe siempre ha sido un monstruo de mil cabezas que no genera resultados efectivos. La burocracia, las corruptelas y los intereses creados, la han hecho lenta e ingobernable. Sus problemas organizacionales son tan graves como los financieros. La segunda verdad: Gracias a los planes sociales del gobierno y al gasto público se incrementó el consumo de electricidad. La tercera verdad: Los venezolanos no somos ahorradores de electricidad.
Mentiras
Primera mentira: El despilfarro es el resultado del “enajenante consumismo capitalista”. Señor presidente: A mayor consumo, mayor producción industrial y de servicios y menos pobreza. Su campaña contra el consumismo es la misma que desarrollaron los chinos hace 40 años con la “austeridad socialista” ¿Resultado? Se destruyó el aparato productivo y también a los empleos y entraron en las tinieblas de la pobreza extrema. Hoy, los chinos están haciendo todo lo contrario. ¿Resultado? En 10 años serán la mayor potencia económica del mundo. Sencillo ¿no?
Otra mentira: “La culpa es de la Cuarta República”. La “Cuarta República” no gobierna desde hace 15 años, pero fue durante aquella gestión cuando hubo la mejor y mayor planificación y ejecución del sistema eléctrico nacional. Las pruebas son contundentes.
¿Quién paga la cuenta?
Los grandes y pequeños países capitalistas del mundo ahorran más energía que los venezolanos. ¿La razón? Ellos pagan una fortuna por su servicio eléctrico. En Venezuela, las tarifas eléctricas están diseñadas de manera injusta. La clase media paga, a través de tarifas escandalosas, la energía de todos aquellos que no pagan, lo que significa que una buena parte de la población es liberada de la responsabilidad de pagar los recibos de electricidad. Peor aún, existen casi dos millones de hogares conectados ilegalmente a los postes de electricidad. La demagogia política se hace presente. ¿Y a quién le duele lo que es gratis o casi? Las empresas eléctricas están colapsadas financiera y operativamente. No tienen recursos para ampliar la producción. En estos últimos ocho años debieron haber entrado en circulación 8 GW de nueva energía, pero sólo lograron generar 3,5 GW. Allí comienza la crisis. Ya ni se puede contar con la energía del Caroní, pues la red troncal que la transporta al resto del país está colapsada, no pasa un kilovatio más. Tampoco hay mantenimiento e incremento de las redes de distribución residencial e industrial, ni hay reposición o incremento de los transformadores. Y no hablemos del deterioro salarial de los trabajadores eléctricos y de sus peligrosas condiciones de trabajo.
El gobierno se hizo el distraído. La inversión eléctrica nacional se desvió a Cuba, Bolivia y Nicaragua ¿Consecuencia? El caos que ahora sí le preocupa al presidente Chávez.









GRACIAS POR ESTA INTERESANTE INFORMACION
Publicado por MARCOS CEDEÑO | 28 enero 2010, 03:37