Martí Noticias Domínguez Bastista realiza una huelga de hambre, en protesta por las pésimas condiciones de confinamiento. Como castigo, fue trasladado a la prisión de Potosí, conocida como el centro de torturas de Las Tunas. Allí empeoró su estado de salud, por lo que fue regresado nuevamente a la prisión provincial.
Sin embargo, esto no representó una mejoría en las condiciones de vida del prisionero de conciencia, sino todo lo contrario. “Alfredo no ha ingerido alimento del penal, ya que está en protesta porque su dieta ha sido denegada”, afirmó su esposa, Melba Santana, en entrevista con Radio Martí.
Además denunció que al activista le han negado el suministro de medicamentos necesarios para controlar varios padecimientos. Domínguez Batista tampoco puede dormir, ya que ha sido forzado a permanecer en una celda que nisiquiera cuenta con un cartón para tirarlo en el piso.
Afirmó Melba Santana que ha intentado infinitas veces comunicarse vía telefónica con el penal, pero asegura, no le responden la llamada.









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