Por Pablo Pacheco blog “Voz tras las rejas” Periodista independiente condenado a 20 años de prisión en la Primavera Negra

Imagen: El ciclista de Goncharova
Un juego poco común: Iniciado cuatro veces, suspendido una y otra vez a consecuencia de las aguas de mayo, pero con una garra naranja inagotable, sirvió para clasificar al equipo de Villa Clara para la gran final del beisbol cubano.
No por gusto la maquinaria que dirige el experimentado manager Eduardo Martín eliminó al actual campeón de la isla, Santiago de Cuba, en 7 partidos. Incluso con la ausencia de figuras estelares como el paracorto Eduardo Paret-por problemas familiares-, Juan Yasser Serrano y Dayán Viciedo, que desertaron del país para jugar en la mejor liga de beisbol del mundo: las mayores de E.U.
Ahora frente a Ciego de Ávila, le resultó más fácil la tarea pues necesitaron solo 5 juegos. Aunque en honor a la verdad todos los partidos fueron reñidos, excepto el ganado por los avileños. Los fanáticos estallaron de júbilo cuando el novato jardinero central de la novena naranja Ramón Lunar, pegó descomunal palo al gigante cerrador del equipo avileño Vladimir García, considerado el mejor pícher tapón de nuestro beisbol. García, igualó el record de juegos salvados para una temporada con 39. El pícher de Morón poseedor de una recta de 96 y 98 millas y una slider de nivel que camina a más de 85 millas, perdió tres de los cuatros juego de la selección de la piña.
Para muchos fue una sorpresa mayúscula. Ciego fue la mejor novena de la campaña regular al obtener 64 victorias. Pero en la discusión del campeón de zona la maquinaria naranja sacó a relucir su tradicional garra. Ciego de Ávila una vez más tendrá que ver los toros desde la barrera.
No creo que los hinchas avileños se conformen con el tercer lugar de la serie, por cierto la mejor ubicación en la historia para una novena de Ciego. Este era el año de Ciego de Ávila. Había sido el mejor equipo en los tres reglones de juego, bateo, picheo y defensa del torneo. Pero los play off es otra cosa.
Ahora los aguerridos villaclareños van a la gran final frente a la selección de La Habana, que derroto en 4 partidos al mejor de 7 al favorito, Pinar del Río. Pronosticar quien será el nuevo campeón de Cuba no es fácil. Yo me arriesgo. Soy de los que piensan que el mejor cuerpo de lanzadores del equipo habanero inclinara la balanza a la novena marrón. Disfrutemos del espectáculo.
Pablo Pacheco. Prisión de Canaleta.









Comentarios
Aún no hay comentarios.