Cobra fuerza la tesis del espionaje de Conrado Hernández a medida que siguen pasando los días sin tener noticias de su situación . Las conversaciones que habría grabado a Lage y Pérez Roque podrían contener duras críticas al régimen e incluso, bromas sobre Fidel Castro acerca de su edad y enfermedad, y sobre su hermano Raúl, presidente del país, de quien dudaban de sus capacidades al frente del Gobierno. Los dos altos mandatarios se veían como cabezas visibles de un supuesto cambio político que decían tener bajo control.
Un portavoz de Asuntos Exteriores en Madrid explicó hace unos días al correo digital que el Ministerio desconoce esta hipótesis y recordó que la nacionalidad cubana de Hernández limita la tareas de afrontar eventuales pesquisas diplomáticas. Desde la detención, la consejería de Industria del Gobierno Vasco , de la que depende la SPRI, no tiene noticias sobre su delegado. Una comitiva encabezada por el viceconsejero del área, José Ignacio Zudaire, se entrevistó en La Habana con las autoridades cubanas para interesarse por la situación de Hernández y el futuro de la oficina de relaciones comerciales.
Miren Azkarate dió cuenta de esas reuniones. Aunque no aclaró la situación del delegado, la portavoz del Gobierno vasco en funciones mostró la disposición del Ejecutivo cubano a «seguir colaborando» en materia empresarial y anunció la intención de la Consejería de Industria de mantener la delegación de la SPRI y nombrar «en breve plazo» al sustituto de
Conrado Hernández, el enlace comercial del Gobierno vasco en Cuba que lleva detenido casi tres meses en la isla por motivos que oficialmente se desconocen, podría ser un espía. Al parecer, el arresto del delegado de la Sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial (SPRI) estaría relacionado presuntamente con la grabación clandestina de conversaciones a altos cargos del Ejecutivo cubano, entre ellos a los ya destituidos Carlos Lage, ex vicepresidente y amigo suyo desde la infancia, del cual corren rumores no confirmados de suicidio; y Felipe Pérez Roque, ex ministro de Exteriores. Según esta tesis, Hernández, que habría realizado las grabaciones en su rancho de Matanzas entre partidas de dominó y ‘buchitos’ de ron, se ocuparía luego de facilitar la información a miembros de la inteligencia española, con la intención de demostrar posibles cambios dentro del régimen tras la retirada de Fidel Castro del poder por enfermedad.
La vinculación entre el arresto del delegado de la SPRI en La Habana y el espionaje, publicada por el periódico New York Times, se suma a otras hipótesis barajadas hasta ahora sobre el apresamiento de Conrado Hernández. En círculos empresariales y diplomáticos, se especuló incluso con la posibilidad de que estuviera involucrado en el cobro de comisiones ilegales por su estrecha relación con Lage, acusado veladamente por el régimen castrista de corrupción cuando fue fulminantemente cesado.
El Gobierno vasco negó cualquier relación entre el trabajo que desempeñaba Hernández para su oficina comercial y la investigación abierta por las autoridades cubanas. «Ese proceso no tiene nada que ver con las actividades que haya realizado como delegado de la SPRI», aseguró la portavoz en funciones del Gabinete de Juan José Ibarretxe, Miren Azkarate, quien no aclaró si conoce los cargos que podrían pesar sobre su empleado.
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Es tan tenebrosa la manera de actuar del Gobierno Cubano que uno puede creer cualquier cosa.
La amistad, la hermandad, nada de eso existe, entre ellos mismos se clavan el punal. Y eso que siempre predicaron la doctrina de la transparencia y la humanidad.
Publicado por Lori | 25 mayo 2009, 23:00Excelentes comentarios y muy buen nivel periodístico. ¡Gracias!
Publicado por Dr. Eddy Abreu | 24 mayo 2009, 19:17